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Qué hacer cuando el perro del vecino no para de ladrar

No es tu perro, así que no puedes educarlo. Lo que sí puedes hacer es ponérselo fácil al dueño para que lo arregle, y saber qué opciones tienes si no lo hace.

Actualizado · 4 min de lectura · por el equipo de DogHush

Empieza por decírselo al dueño, con amabilidad y con datos concretos: la mayoría de la gente cuyo perro ladra cuando no está no tiene ni idea. Lleva un registro sencillo con fechas, horas y duración. Si hablar no funciona, el siguiente paso es la mediación (el administrador de la finca o del condominio, o un servicio de mediación vecinal) y el último, la ordenanza municipal de ruido. Las cajas ultrasónicas y las apps de silbato apuntando al perro de otro rara vez funcionan y pueden empeorar a un perro ansioso.

¿Cómo se lo planteo?

Da por hecho que no lo sabe. “Creo que no te habrás dado cuenta, pero cuando te vas sobre las ocho ladra casi toda la mañana” cae muy distinto que una nota sobre el ruido. Ofrécele lo que has observado: cuándo empieza, cuánto dura, qué parece dispararlo. Eso le sirve, porque un perro que ladra cuando está solo está aburrido, de guardia o angustiado, y el patrón dice cuál de los tres.

¿Para qué llevar un registro?

Porque “todo el día” no es una prueba y “de 9:10 a 9:55 seis de las últimas siete mañanas” sí. Un registro mantiene la conversación en los hechos, muestra si mejora, y es lo primero que te va a pedir un mediador, el administrador o la policía local. Basta con un cuaderno. Apunta la fecha, el inicio, el final y lo que pudiste ver. Si puedes, añade una grabación larga desde tu propia casa, con la ventana como la tienes normalmente: un clip de veinte segundos no demuestra nada, y media hora seguida con la hora en pantalla demuestra la duración, que es lo que las normas miden.

¿Y si hablar no funciona?

  • Mediación. En España, la comunidad de propietarios y su administrador; en México, la administración del condominio. Muchas ciudades tienen además servicios gratuitos de mediación vecinal. Funciona más de lo que la gente espera, porque le da al dueño un plan en lugar de una queja.
  • Propietario o casero. Si el vecino está de alquiler, el contrato suele tener una cláusula sobre molestias.
  • Ordenanza de ruido. En España la vía es la ordenanza municipal y, en el edificio, la Ley de Propiedad Horizontal; en la Ciudad de México, el Juzgado Cívico o una denuncia ante la PAOT. Las reglas varían mucho: consulta las de tu ciudad, o empieza por qué dice la ley cuando un perro ladra. El registro es lo que hace que una denuncia sirva de algo.
  • Bienestar del animal. Un perro que pasa el día en la terraza con mal tiempo, o sin agua, es un asunto de protección animal, no de ruido. Contacta con los servicios de protección animal de tu ayuntamiento o alcaldía.

¿Compro un aparato ultrasónico o uso una app de silbato?

Te lo desaconsejamos, y eso que hacemos una app de ladridos. Los ensayos publicados sobre disuasores ultrasónicos no impresionan: en uno, ningún aparato repelió a todos los perros con ninguna configuración, y en otro los perros guía los notaron y siguieron a lo suyo. Lo que cuentan los dueños es cara o cruz, y el efecto suele desaparecer en días. Un teléfono, además, no puede producir ultrasonidos.

Y hay que pensar en el perro. Si ladra por miedo o por soledad, un sonido desagradable e inexplicable que llega de la casa de al lado se suma a eso. DogHush tampoco está hecha para esta situación: responde a un perro con una voz que conoce, desde dentro de su propia casa, y eso un vecino no puede dárselo.

¿Puedo ayudarles a arreglarlo?

Muchas veces sí. Comparte lo que has anotado. Pásales una guía sobre el perro que ladra cuando se queda solo. Si el perro es sociable y ellos están abiertos a ello, una visita de un paseador a mediodía cambia más que cualquier aparato.

Fuentes

  1. Blackshaw, J. K. et al. (1990). Aversive responses of dogs to ultrasonic, sonic and flashing light units. Applied Animal Behaviour Science 25. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/016815919090064K
  2. Moxon, R., Allison, A., England, G. (2010). Effect of ultrasonic devices on the distraction behaviour of guide dogs. International Journal of Orientation & Mobility 3(1). https://reference-global.com/article/10.21307/ijom-2010-003
  3. Summerfield, J., DVM. Getting Used to Things, or Not: Habituation vs. Sensitization. AVSAB. https://avsab.org/getting-used-to-things-or-not-habituation-vs-sensitization/
  4. ASPCA. Common Dog Behavior Issues: Barking. https://www.aspca.org/pet-care/dog-care/common-dog-behavior-issues/barking

Esta guía es información general sobre la conducta de los perros, no consejo veterinario. Un cambio repentino en los ladridos, o ladridos con signos de angustia, son motivo para ir al veterinario.