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DogHush / Guías

Cómo hacer que tu perro no ladre a cada ruido de la escalera, el rellano o el ascensor

En un piso, la puerta de entrada es un altavoz de la vida de todos los demás. No puedes hacer más silencioso el edificio, pero sí cambiar lo que oye tu perro y lo que significa.

Actualizado · 5 min de lectura · por el equipo de DogHush

Reduce el sonido del rellano que le llega, aléjalo de la puerta de entrada cuando no puedas entrenar y después asocia esos ruidos con comida hasta que anuncien un premio en lugar de un intruso. Ladrar a los pasos, al ascensor o a la puerta de enfrente es ladrido de alerta, una conducta territorial normal, y se apaga cuando esos ruidos dejan de ser noticia. Mientras tanto, conviene que los vecinos sepan que lo estás trabajando.

Un bulldog francés mira un iPhone en una estantería. La pantalla de DogHush lo muestra escuchando, con tres ladridos respondidos.

DogHush responde cada ladrido con tu voz y anota cuándo ocurrió, hora a hora.

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¿Cómo hago que le lleguen menos ruidos?

Sin obras, que muchas veces vives de alquiler.

  • Sella la puerta. Un burlete bajo la puerta y una tira de espuma adhesiva alrededor del marco frenan parte del sonido del rellano. Los dos se quitan sin dejar marca.
  • Pon el sonido de fondo en la puerta, no junto al perro. Un ventilador, una máquina de ruido blanco o una radio entre él y el rellano tapan los ruidos pequeños que lo disparan. Dogs Trust sugiere la radio de fondo justo para esto. No hay estudios controlados del ruido blanco en perros de familia, así que tómalo como enmascaramiento, no como terapia. Qué poner.
  • Superficies blandas. Una alfombra gruesa o una cortina en el recibidor reducen el eco.
  • Cambia su base. Si su cama mira a la puerta, tiene un puesto de guardia. Llévala a la habitación más alejada del rellano y usa una barrera para que no patrulle el pasillo de casa.

¿Cómo cambio lo que significa el ruido?

Es desensibilización y contracondicionamiento: el desencadenante a un nivel que pueda tolerar, seguido de algo bueno. VCA recomienda practicar al menos dos veces por semana, idealmente a diario, y advierte que el proceso puede llevar desde horas hasta meses.

  1. Siéntate con él y un bote de premios pequeños y buenos a una hora en que haya movimiento en la escalera, como la vuelta del colegio o del trabajo.
  2. En el instante en que oigas un ruido del rellano, antes de que ladre, di “bien” y dale un premio. Ruido, luego premio, siempre.
  3. Si ladra primero, llegaste tarde o estabais demasiado cerca de la puerta. Aléjate hacia dentro y vuelve a probar.
  4. Al cabo de unos días oirá pasos y te mirará a ti. Ese es el comportamiento. Págalo bien.
  5. Añade tu orden de silencio para los ruidos que todavía se le escapen.

No le riñas. La frase de Dogs Trust merece repetirse: algunos perros creen que te estás uniendo.

¿Y el telefonillo?

El telefonillo (el interfón en México, el portero eléctrico en Argentina) es un timbre con otro sonido, y se trabaja igual: grábalo con el teléfono, reprodúcelo muy bajito seguido de un premio y sube el volumen a lo largo de varios días. El plan día a día está en el perro que ladra al timbre.

¿Y las horas en que no estoy?

Cuando no estás no puedes entrenar, así que toca gestionar: sonido de fondo encendido, barrera cerrada, un juguete de comida al salir y un buen paseo antes. Averigua qué pasa de verdad grabando una ausencia.

Si es ladrido de alerta y ya conoce una orden de silencio, DogHush puede darle la misma respuesta que le darías tú: el iPhone se queda en casa, enchufado y con la app abierta, y reproduce tu palabra grabada cuando ladra. Si ladra sin parar desde el momento en que sales, eso no es la escalera: lee el perro que ladra cuando se queda solo.

¿Qué dicen las normas del edificio?

En España, la Ley de Propiedad Horizontal no menciona a los perros, pero su artículo 7.2 prohíbe al propietario y al ocupante las actividades molestas en el piso y permite al presidente de la comunidad requerir que cesen. En Argentina, el Código Civil y Comercial prohíbe en la propiedad horizontal perturbar la tranquilidad de los demás más allá de la “normal tolerancia” (art. 2047); en Colombia, la Ley 675 de 2001 obliga a no producir ruidos ni molestias que perturben a los vecinos (art. 18). En México, lo primero que se mira es el reglamento interno del condominio. Ninguna de estas leyes cuenta ladridos: hablan de molestias. Qué puede pasar si una queja avanza está en si te pueden echar del piso por los ladridos de tu perro. Es información general, no asesoramiento legal.

¿Debería decir algo a los vecinos?

Sí, antes de que te lo digan a ti. Una nota a los vecinos de rellano y a los de arriba y abajo, con tu número, lo que estás haciendo y cuánto tiempo calculas, compra semanas de paciencia. Si ya ha llegado una queja, empieza por qué hacer cuando un vecino se queja.

Fuentes

  1. VCA Animal Hospitals. Introduction to Desensitization and Counterconditioning. https://vcahospitals.com/know-your-pet/introduction-to-desensitization-and-counterconditioning
  2. Dogs Trust. How to stop your dog barking. https://www.dogstrust.org.uk/dog-advice/training/unwanted-behaviours/stop-your-dog-barking
  3. Dogs Trust. Help your dog spend time alone. https://www.dogstrust.org.uk/dog-advice/training/home/help-your-dog-spend-time-alone
  4. ASPCA. Common Dog Behavior Issues: Barking. https://www.aspca.org/pet-care/dog-care/common-dog-behavior-issues/barking
  5. Ley 49/1960, de 21 de julio, sobre propiedad horizontal, artículo 7.2 (texto consolidado). BOE. https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1960-10906
  6. Argentina.gob.ar. Ley 26.994, Código Civil y Comercial de la Nación, artículo 2047 (prohibiciones en la propiedad horizontal). https://www.argentina.gob.ar/normativa/nacional/ley-26994-235975
  7. Secretaría del Senado de Colombia. Ley 675 de 2001, régimen de propiedad horizontal, artículo 18. http://www.secretariasenado.gov.co/senado/basedoc/ley_0675_2001.html

Esta guía es información general sobre la conducta de los perros, no consejo veterinario. Un cambio repentino en los ladridos, o ladridos con signos de angustia, son motivo para ir al veterinario.